“Algún día, alguien tendrá que decir basta”, y, además, de verdad…

12 04 2010

AVISO: ¡¡Spoilers a cascoporro!!
Aunque, para lo que hay que ver…
Pues eso.
Mientras pasaba mis vacaciones en Sabadell, fuimos a ver el último remake que… bueno, el último remake que he visto.
Iba decir el último que ha salido de Jolibú, pero fijo que desde entonces han salido media docena 😆
Bueno, el caso es que me refiero a Furia de titanes, por si no quedó claro.
Como no podía haber sido de otra forma, he visto la versión antigua, la de Harryhausen (en verdad, el director es Desmond Davis, pero eso no le importa a nadie 😛 ) unas… no sé, setenta veces. Por supuesto, viendo que vería la nueva con Lirael, la vimos juntos antes.
Sí. Soy así de sádico.
Os resumo la historia por si habéis tenido la poquísima vergüenza de no haberla visto.
Acrisio, rey de Argos, encierra a su hija Dánae y al hijo de esta, Perseo, en un sarcófago que arroja al mar. La causa, y esto no se dice en la película, es que el pequeño Perseo es hijo de Zeus, que lo engendró por medio de una lluvia dorada (eso no, guarros). Acrisio, por tanto, decidió condenar a muerte a madre e hijo. ¿Por qué? No estoy seguro, pero, conociendo la mitología griega como la conozco, imagino que una profecía dictaría que su hijo le quitaría del medio, para variar.
Pero el sarcófago, por mediación de Poseidón, alcanza las orillas de Serifos (confieso… he mirado en la Wiki, pero, ¡oye!, confirmó mi teoría acerca de las intenciones de Acrisio…), sobreviven, y Perseo crece ignorante de su estirpe divina.
Ah, y mandan al Kraken, el último de los titanes, a mandar a tomar viento a Argos.
O algo…
Por otro lado, tenemos a Calibos, hijo de Tetis (interpretada por Minerva McGonagall), y, ahora que caigo, por tanto, hermano de Aquiles. Y más perro si cabe que aquel.
Pues resulta que Calibos es un cachoperro de cuidao, que se dedica a hacer atrocidades tales como asesinar a todo el rebaño de caballos alados de Zeus, del que sólo sobrevive Pegaso. Zeus, por tanto, le castiga convirtiéndole en un ser horrendo.
Lo que le faltaba al muchacho, vaya.
Este, lejos de escarmentar, se dedica a dar por culo a la familia real de Argos (again), raptando cada noche a la princesa Andrómeda, hija del rey Cefeo y la reina Casiopea, quien recibe un acertijo que ha de ser respondido por sus pretendientes. Si la cagan… bueno, digamos que le hacen barbacoa.
En estas, Perseo, a su bola, es trasladado en sueños a una ciudad, donde se encuentra con Ammon, un viejo dramaturgo, y descubre su origen. Entonces recibe de los dioses varios regalos. Una espada, un escudo, un casco de invisibilidad (de Hades, detalle importante) y un búho robótico, Bubo.
Con estos regalos, se dedica a dar por culo a Calibos, enamorar a Andrómeda, matar a la Medusa, salvar a la chica del sacrificio al Kraken, y heredar el reino que le corresponde por derecho (aunque en el mito no sea así, pero bueno…).
Y poco más.
La nueva… en fin.
Empieza bien, la verdad. Vemos constelaciones que representan a los dioses (aunque a estos les representaran planetas, pero bueno… queda bonito), y nos cuentan la historia de cómo Zeus engañó a Hades para hacerle reinar en los infiernos…
¡¡¡¿CÓMO?!!!
Luego nos cuenta acerca de una rebelión de los hombres de Argos contra los dioses (que hay que ser idiotas… ¡que estos dioses existen y os reparten leña mientras bostezan!), y de que Zeus, para castigarles, toma a Dánae, la mujer de Acrisios, tomando la forma del rey.
Ea. Como Uther Pendragon a Ygraine.
Este, al descubrir la cornamenta, mete a la mujer y al bebé en un sarcófago, y pa’l agua patos.
Zeus, que otra cosa no, pero de sentido del humor no anda sobrado, le dispara un rayo que le deja tocado. A partir de ahí, se hará llamar Calibos.
Ole.
Perseo, entonces, es rescatado por Spyros (the Dragon), un pescador interpretado (yo más bien diría “dejao de caer“) por un Pete Postlethwaite especialmente desaprovechado… Él le cría como a un hijo, hasta que la furia de Hades les manda a tomar por culo como daño colateral.
Lo de Hades hay que mencionarlo también. Creo que Ralph Fiennes todavía está mirando el cheque para convencerse de que lo ha hecho por una buena causa.
El caso es que en el Olimpo todos los dioses están impresionantes.
Bueno, Zeus está impresionante. Los demás están vistosos, pero no hacen el carajo, y Poseidón parece el rey de una baraja francesa.
Zeus, bueno, está impresionante porque está interpretado por Liam Neeson, y ese hombre arregla cualquier churro de película sólo por salir (por eso no nos dimos cuenta que La amenaza fantasma era tan mierda como las otras dos). En cambio, Hades es un zarrapastroso guarrete con garganta quemada. Que sí, que de malo queda del carajo, pero si ese es Hades, yo soy presidenta de la comunidad de Madrid…
Pero volvemos a la peli.
Hades está totalmente lleno de rencor hacia Zeus y la Humanidad. Zeus, por su parte, sólo quiere el amor de la Humanidad. Sí, claro, de toda ella… pero, especialmente, de Dánae, Alcmena, Europa, Leda, Ganímedes, Níobe… ¿Sabéis por dónde voy?
El caso es que, entre uno y otro, se traen algo que no se sabe muy bien por qué, pero el caso es que van a joder al que se les ponga en medio.
O algo así.
Total, todo esto es una excusa para las escenas de acción, así que…
Pues el caso es que, de algún modo, tenemos al Perseo en Argos, dispuesto a dar caña, así por las buenas. Vamos, que se cree que le va a endiñar a Hades o algo. Cuando reúnen a la party de carnes de cañón (a los que poco después se unirán un par de alivios cómicos), tiene lugar una de las escenas más patéticas de la historia del cine. Entre un montón de mierda, se encuentran a Bubo. ¡¡A BUBO!!

Bubo


¡¡Y se permiten hacer una gracia al respecto!! ¡¡¡A una creación de Ray Harryhausen!!
Desde ese punto, la película perdió estrellitas.
Algún día hablaré de las cosas que ponen o quitan estrellitas de una película (según mi validísimo -validísimo para mí- criterio).
En fin, aquí las cosas se vuelven ridículas por momentos.
Que si Perseo aprende esgrima en 10 segundos (y no exagero), que si Calibos se carga a un par de notas, que si Perseo recibe una especie de sable laser de metal, que se cruza con una manada de caballos alados, entre las que se encuentra un Pegaso negro (que sí, que será sacrílego y todo lo que quieras, pero mola un cojón).
Ah, y luego tenemos al personaje de Ío.
– ¡Ío!
– ¡Ío, qué!
– Nah, aquí…
Que es… bueno, iba a decir que es curioso, pero no lo es, es tristemente habitual, el hecho de que la Ío de la película tiene especialmente NADA que ver con la del mito… si aceptamos que es la misma que fue convertida en vaca por los celos de Hera… Y que nada pinta en esta historia. Pero presupongamos que no. Pues bueno, Ío es un personaje que aporta especialmente nada a la trama. Menos incluso que Eusebio (¿fui el único que oyó, una y otra vez, “Eusabio”?) y los otros carnecañón. Sólo el interés de que Perseo (“interpretado” por el incomprensiblemente omnipresente Sam Güortinton) se levante las faldas, propias y ajenas.
Ah, luego se encuentran de nuevo a Calibos, le cortan el brazo y de su sangre brotan escorpiones gigantes.
Los que vimos la película original empezamos a echar espumarajos por la boca.
Matan a la mayoría de los bichos, pero a algunos los domestican, ole tus huevos, y luego se encuentran con unos djinns (¿uh?), y se les une uno al que llamaremos Carapalo.
No es que sea importante, es que me gusta llamarle “Carapalo”.

Carapalo


Pues el caso es que esta peña va a buscar a las Brujas para que les indiquen la forma de matar al Kraken y tal, y que les dicen que sólo con la cabeza de Aguaviva Medusa,que vive a tomar por culo y tal. Y bueno, si hasta aquí había poca historia y mucho tópico, a partir de aquí hay todavía menos historia y más tópico, así que os ahorro el resto de la película porque, la hayáis visto o no, ya os lo sabéis.
Ah, por cierto, supongo que Calibos moría, pero ni idea de cuándo ni de cómo.
Pero vamos, que al final, pues eso, con mucha CGI y demás, Perseo mata al Kraken y con él a Hades (sí, es que se supone que el Kraken, que ya de por sí no tiene nada que ver con la mitología clásica, tenía alguna relación con Hades, y no con Poseidón, que sería lo más lógico), Perseo deja Argos a que le den, y se se arrejunta con una resucitada Ío (sí, es que moría, pero nos daba más o menos igual, así que…).
Vamos, que se lucieron.
No voy a hablar de más diferencias del mito con la película, porque tengo vida. Más diferencias de esta con la clásica… bueno, sólo añadir una cosa.
La de 1981. ¿Era mala? Sí. ¿Era divertida? Sí.
La de 2010. ¿Es mala? Sí. ¿Es divertida? Psss…
Oye, que al menos la vi con Lirael, y eso le pone estrellitas… 😛
Además, la viejuna tiene un buen reparto. Lawrence Olivier, McGonagall, el prota de La Ley de Los Ángeles y al que hacía de Pingüino en el Batman de Adam West…
En esta, quitando a Liam Neeson y a Ralph Fiennes (y a Pete Postlethwaite, que tiene toda la pinta de estar ahí por perder una apuesta), tenemos a un montón de gente que pasaba por ahí. He leído por ahí que la gente está muy contenta con el que interpreta a Draco. Pero bueno, no sé… Poner cara de piedra (y no me refiero a cómo moría) lo hace muy bien, eso sí…
El Olimpo de esta nueva está del carajo, mejor que en la antigua, que parecía una disco setentera celebrando la fiesta de la toga. Pero el Panteón es de lo más soso y aburrido que hay. Ni tan siquiera las disputas entre los dioses tienen papel alguno en el conflicto, mientras que en la antigua era el origen del asunto.
Eso sí, no visten mal.
Aunque yo no iría por la calle con eso…
Y es que la vistosidad es la principal virtud de esta nueva versión… por decir algo 😛
Pero, ¿es eso suficiente para justificar la película? Porque ahí es a donde quería yo llegar. La frase que resumiría esta película son las mencionadas por Spyros en cierto momento, y que aquí recibe el puesto de honor que merece.

“Algún día, alguien tendrá que decir basta. Algún día, alguien tendrá que decir se acabó.” -Spyros, esperando que nadie se dé cuenta que ha dicho lo mismo dos veces.

Pues eso digo yo, ¡coño!
¡¡BASTA!!
¡Basta de innecesarios remakes que no aportan nada (bueno) a películas más antiguas mucho mejores, con mejores historias y más entretenidas! ¡Basta de sacar trilogías de donde no se puede sacar nada más (porque de aquí van a sacar trilogía, lo creáis o no)! ¡Basta de meter 3Ds chapuceros porque está de moda (aunque yo esta la vi en 2D, y, por lo que he leído, menos mal…)!
En definitiva… ¡Basta de no innovar, de no buscar buenas historias y preferir cagarse en clásicos y adaptar cosas como el culo!
¡Maldita sea, detened esta puñetera huelga de guionistas que ya dura demasiado…!


¿¡Qué quieres decir con que ya no están en huelga!? ¡Pues que les den a todos por el culo!

Por cierto, ¿os he comentado que domestican a los escorpiones y los convierten en camellos?
Vaya mierda de escorpiones… Me quedo con estos.

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El apocalipsis ha llegado… ¡y yo con estos pelos!

25 11 2009

Pues la semana pasada (la semana pasada en tiempo “voy a empezar a escribir una entrada, a ver cuánto tardo en terminarla…”) me llevaron al cine a ver 2012.
Bueno, vale, ya, ¿y qué?
Joder, es que… cagüen… es una película tan llena de chicha, que mientras la veía no podía evitar en ir sacando cositas varias para escribir este post…
Eso sí, pienso destripar toda la peli, así que, si piensas verla y aún no lo has hecho, vuelve otro día. Si ya la has visto, deja tus impresiones en los comentarios… Y, si pasas de verla, no te cortes y lee…
Pues bueno, la cosa está dirigida por el amigo Roland Emmerich, de origen alemán, pero más proyanki que’l caraho, y autor de obras como El día del mañana, Independence Day, Godzillaund viele andere… (Ahora llega Calpurnia a corregir mi alemán). Especialista, como vemos, en cine de catástrofes, y que creo recordar que está preparando una adaptación de Fundación, de Asimov… no te digo
Pues, con este currículum, al amigo Roland sólo le faltaba destrozar una cosa. Y no me refiero al prestigio de Jolibú, si no lo que viene siendo toda la Tierra.
Para contar eso, que podría ser que todos nos vamos al carajo en menos de dos horas y nos salimos del cine con la angustia acampando en nuestra garganta, pues el freund da más vueltas que un manco en una canoa.
Pero vamos por partes… Todo empieza en la India. ¡Todo empieza en la India! En El día del mañana empezaba en la India nevando, y en esta está lloviendo pa’to sus muerto’. Llega un geólogo (pero no un geólogo cualquiera, cuidao… un geólogo de la Casa Blanca… y, además, negro afroamericano, que viene a hablar con su amigo el geólogo indio (pero no indio nativoamericao, indio de la India… taba claro, ¿no?) a ver qué pasa, y este le cuenta que el sol está como loco mandando neutrinos a la tierra haciendo que su interior empiece a hervir, precipitando al planeta a lo que viene siendo irse a tomar por culo.
A todo esto, a mí, que los misterios de la física me fueron vetados a partir de 3º de BUP, y que nací friki, eso de los neutrinos no tengo claro qué son más allá de esos niños en coches voladores que salían en los dibujos de las Tortugas Ninja… Pero vamos, que si un geólogo indio me cuenta eso en una mina a milipico metros bajo tierra, pues me lo tendré que creer…
Si esto se lo hubieran dicho a un geólogo aspañó, se hubiera gastao todos los ahorros en irse de juerga y matarse a base de vicios. Pero no a un geólogo americano, negro afroamericano y de la Casa Blanca.
Un geólogo americano, negro afroamericano y de la Casa Blanca lo que hace es meterse en medio de la Casa Blanca a decirle a quien esté al mando que nos quedan tres años antes de hundir a las tabacaleras del mundo mundiá… y a todo lo demás, de paso.
Pues el geólogo negro afroamericano se cuela en la Casa Blanca en medio de la clásica cena de gala con esmóquines y tal, y se pone una chaqueta encima de sus sudadas ropas para poder arrimarse al más powerful de la sala… Que ya podía entrar en chanclas, que llevando chaqueta… Otro mundo, los Usa…
Y bueno, tras una lectura (“paso de esta mierda”) y una segunda lectura (“¡caquita!”), ascienden a nuestro amigo geólogo a jefazo de… no sé, del departamento de Geología de la Casa Blanca o algo… y empiezan a hacer lo que mejor saben hacer los useños: joder al prójimo.
En este caso, a los chinos.
Y a un francés que pasaba por allí.
Y bueno, mientras esto sucede en las altas esferas, aparece el triste de John Cusack, en su segunda colaboración con Emmerich, creo. El muchacho hace de un triste escritor (valga la redundancia) medio fracasado (ídem), divorciado y con dos niños que por lo general pasan de él como de la mierda.
Sería de esperar que semejante personaje recibiera al apocalipsis con los brazos abiertos, para llevarle a él, a todo el que le jodió y a todo el que le pille por delante a tomar viento, pero no. Pero no hemos llegado a esa parte… Ui, no, quedan lo menos dos horas para llegar a esa parte…
Lo que sí hace es llevarse a los críos (que, como ya se dijo, no le soportan) de camping a Yellowstone (Ahí está… el de Ansel Adams). Donde los géiseres. Vamos, al quinto pino. Allí descubren, al colarse en una zona prohibida, que un lago se ha secado. Y tenemos el despliegue USArmiano de rigor, con un helicóptero, varios vehículos de tierra y un buen puñado de soldados de infantería para reducir a un triste y a dos niños con dientes de leche.
Que menos mal que eran tres blanquitos, si no iban a vivir el fin de los días desde una celdita en Guantánamo, vaya.
Pues el trío calavera es llevado ante el geólogo negro afroamericano que, casualmente, es una de las cuatrocientas y pico personas que ha leído la única novela del triste Cusack.
Que ya es casualidad.
Como los dos son muy majetes y nadie ha resultado herido, los dejan en el camping y ahí no ha pasado nada…
Pues estando allí, el triste Cusack escucha por la radio cómo un colgao airea sus conspiraionias a las ondas. Que si el fin del mundo, que si nos vamos al peo, que si ellos saben algo…
Resulta que el hombre está retransmitiendo a como veinte metros de donde el triste Cusack aburre a sus retoños a base de pasar de ellos, y se acerca a beberse unas birras…
Que ya es casualidad…
Este hombre le cuenta todo el tinglao que se traen los ricos y poderosos entre manos. Que si se acabó lo que se daba, que si hasta luego Lucas, que si están haciendo naves espaciales… Más menos todo lo que nosotros ya vimos en el trailer.
Por cierto, que el colgao en cuestión está interpretado por Woody Harrelson haciendo de Woody Harrelson.
Mientras tanto, en la ciudad de Los Ángeles, la exmujer del triste de John Cusack está con su novio, un glamouroso operatetas con un Porsche, comprando patatas fritas en un Mercadona yanki cuando sueltan un juego de palabras tan facilón que no hace ni gracia. Creo que la cosa es que uno de los dos, creo que él, le decía al otro algo así como “Siento que algo nos separa” o que “hay una grieta entre nosotros” o algo así… el caso es que en ese mismo momento la tierra se abre y no se los traga a los dos de milagro.
Pero vamos, que yo soy ella, y le coso la boca al doctor de una guantá.
Como la mujer se preocupa a causa del terremoto, llama al triste de John Cusack para que se traiga de vuelta a los críos a plena Falla de San Andrés.
Primer acto de Soberana Carajotez.
Entonces es cuando al triste de Cusack le llaman para que ejerza su profesión de chófer de limusinas para llevar a los dos odiosos gemelos de un magnate ruso al aeropuerto. Y como son un par de angelitos, le dicen, por joder, que le queda ná y menos para bañarse en lava mientras ellos, que están podríos de dinero, se van a salvar.
Y es donde el triste de John Cusack ata cabos con lo que le dijo Woody Harrelson y tira a correr para llevarse a la familia a vete a saber dónde…
Estos, por supuesto, al principio pasan de él como de la mierda, cosa que, como se mencionó antes, venía sucediendo desde tiempo atrás…
Es entonces cuando tenemos la primera orgía de destrucción y efectos especiales. Pero no os la voy a explicar porque eso hay que verlo…
Baste decir que, en una de las escenas más espectaculares que he visto en un cine en mucho tiempo (y la verdad es que no voy mucho al cine, pero bueno…), la ciudad de Los Ángeles desaparece en medio de la mayor jodienda tectónica ever.
Por supuesto, hay chistes tontos. Ahora me acuerdo de dos. El de las viejas que pasan de todo y el momento “donut”…
Pero esta peña se salva. Claro que se salva. Si no, se acabó la peli o algo peor… Protas nuevos.
Esta gente se salva porque, milagrosamente, el triste Johncusack encuentra un avión, aunque se le muere el piloto, pero no importa, porque Doc Porsche es piloto… o bueno, ha dado unas clases, pero esto es Jolibú, así que de sobra.
A partir de este momento (si no antes) todo se vuelve confuso.
Tenemos por un lado al padre del geógolo negro afroamericano, que toca en un duo de jazz con Jack Gallo, que no se habla con su hijo desde hace años (Jack Gallo, el del geólogo sí). Luego tenemos a un lamita que es discípulo del Ramalama Dindón y a su familia, a la familia de rusos, a los líderes del gobierno mundial y a nuestro amigo el geólogo haciendo el chorra repartidos por ahí… Y la cosa es un poco liosa a partir de aquí una vez ha pasado más de una semana de haber visto la peli (ya se sabe… el tiempo “voy a escribir…” y eso).
Para ser concisos, voy a limitarme a los momentos más ¡¡ÉPICOS!! que recuerdo ahora mismo…
Como el triste Johncusack, el Doctor Porsche, la mujer y los niños no tienen nada mejor que hacer, se dirigen a Yellowstone a buscar a Woody Harrelson para que les diga dónde están las naves espaciales, que a ver si les hacen un huequecillo.
A estas alturas, el mundo se está yendo al peo, y en el parque va a aparecer el mayor volcán del mundo, pero total, que esperarse aquí, que voy a confiar mi vida y la de mi familia (y la del novio de mi exmujer) a un loco al que no confiaría ni un trapo de grasa. Y la niña se quiere venir conmigo. Pues llévatela.
¡Ese instinto maternal ahí!
Entonces encuentran los mapas, el loco se queda a disfrutar del petardazo antes que nadie (agonías… ¡to’pamí!), el triste Johncusack se lleva la caravana (media caravana a mitad de trayecto) y casi mata a su hija en el accidentado y calamitoso viaje de vuelta…
Cogen el avión, todo muy épico y ¿A dónde vamos? A China. Ole tus pelotas…
Como en la avioneta que tienen van a llegar a China por mis cojones, deciden ir a por un avión más grande. ¿A dónde? A Las Vegas creo que era, donde estaba nuestro amigo ruso (que creo que se llamaba Yuri Karpov… y, si no se llamaba así, debería, como buen ruso…). Allí se suceden una serie de síntomas de diarrea mental que terminan con la familia de rusos (compuestas por Yuri, sus dos odiosos vástagos, una rusa tetona y casquivana y un perro tocado por la mano del Altísimo) y la ya conocida familia polinuclear Usamericana en un avión soviético del año de la Karinka cargado de coches de lujo.
Y, oye, yo creo que, si el mundo se va a la mierda, los coches los puedo mandar al carajo, pero claro, yo no soy americano. Si fuera americano atesoraría los coches como el bien último de nuestra civilización, aunque sean, como en este caso, británicos.
En eso que están nuestros héroes (por no llamarlos “nuestros amigos”) quedándose sin combustible y, ¿Qué hacen? ¿Largar los coches? NOOOOOO…
Se paran a repostar a mitad de camino, está claro.
¿Dónde? A Hawaii.
Es lógico, vaya… El mundo se cae a pedazos y Yellowstone es un enorme volcán y yo necesito gasofa… ¿Dónde puedo ir a repostar? ¡Ya lo sé! ¡A la isla esa que tiene cinco volcanes activos!
Segundo acto de Soberana Carajotez.
Pues bueno, al final no repostan, obvio, pero llegan a China vía Deus ex Machina a donde se suponen que están las naves.
Mientras tanto, tenemos a la madre de todos los tsunamis, que inunda la India y hace que el Ramalama Din Dón, que no habría salido en décadas de su templo de sabidurida, acabe sus días, irónicamente, en la playa…
¡Y todo sin salir de casa!
Volvemos a los cansinos de siempre…
Aparecen en medio de unas montañas nevadas en su ropita de soy californiano como molo que no paso frío y… bueno… Yo no entiendo mucho acerca de la nieve en alta montaña… Sólo sé una cosa. ¡¡Está fría!! ¡¡Muy fría!! Y pase que los protas vayan en faldita y demás, pero a ver, hombre de Dio… ¿Cómo puñetas se te ocurre transportar a una jirafa colgada de un helicóptero por esas tierras? La garganta cogida el pobre animalito para lo que le queda…
Porque, claro, ahí está el ejército… ¡Cuidao, se vayan a perder algo! Aparte están los jefes de estado. Zapatero también. Mi suegro decía que no estaría, pero, oye, ahí estaba.
El que no estaba era el de Italia, que decía la alemana que había decidido encomendarse a la oración…
No sé por qué, al oír eso, veía automáticamente a Berlusconi en una de sus fiestecillas en un jacuzzi…
Joer, pues claro que sé por qué…
Pero vamos…
A todo esto, el que no estaba era el presidente yanki. Y es curioso, ahora caigo en dos películas de Emmerich en la que muere el presidente y en una que muere su señora y este salva al mundo.
Y que después de Deep Impact y del trailer de 2012, yo no sé cómo se atrevían los yankis a votar a un negro afroamericano…
Pero a lo que vamos. Que ahí lo tienen todo preparao del carajo, con aeropuerto y accesos a las arcas que ni el Prat, hoygan.
Porque ahí nos enteramos de que no son naves, claramente, que son arcas (ahhh… ahora es cuando todos nos damos cuenta de que el hijo del triste Johncusack se llama Noah…), lo cual no deja de carecer de cierta lógica…
Lo que no tiene lógica es… a ver… tantos ingenieros en el paro, y ver estas cosas.
Si sabes que va a venir un tsunami pa’to sus muerto’… si sabes que la única salvación posible de la humanidad es un puñado de arcas… ¡coño, no pongas las arcas de cara a donde viene la ola! ¡O por lo menos no pongas los aviones enmedio, que luego se van a chocar contra las arcas! ¡Coño ya!
A todo esto, el Yuri está esperando en la puerta de embarque cuando se da cuenta de que va a perder el arca, y, como lo pierda, a la mierda se va. Así que arma una revuelta y consigue meter a los niños en una escena que ni la Disney. Su novia rubia tetuda y casquivana, a la que había condenado por su rollete con el piloto del que no he hablado nada (es un culebrón y paso de contarlo todo, jodo, id a ver la peli… 😛 ), se cuela con los demás cual rata en las bodegas del Titanic.
Y el destino viene a ser el mismo, porque muere ahogada en la siguiente escena.
El perro no, el perro ya se dijo que era inmortal. Y acróbata.
De aquí al final ya sólo queda una escena en la que todos hacen el polla y que bien podría haberse quedado en la sala de montaje, en la que lo único destacable es la reducción del Doctor Porsche a puré de operatetas, y el consecuente descenso de categoría para el resto de protagonistas, que tanto le querían y tan pronto le olvidan…
Después de aquesto, pues parece que la Tierra se queda tranquila y la raza humana, como buena mala hierba, sobrevive.
Ahora necesitamos un sitio en el que vivir, pero las palomas son cosa del pasado, que ahora tenemos satélites… ¿Y a dónde iremos? ¡A África, que, milagrosamente, sigue entera! ¡Y más grande!
Y ahora todos los negros afroamericanos africanos, que tan contentos estaban tras haberse salvado mientras nadie hacía nada por salvarles, se ven invadidos por muchos americanos (¿ancestros de los ameroafricanos?) y algunos europeos y asiáticos.
Eso sí, España parece haberse salvado también…
¡¡No veas la que le espera a Zapatero a la vuelta!!

PD: Para ser justos, tengo que admitir que buena parte de lo que está arriba ha sido inspirado por la mala influencia de este post de Randy





El gran libro de la cinefilia, de Xavier Àgueda

12 06 2009

Mi relación con el cine no está atravesando uno de sus mejores momentos.
No sé si lo malas, y cada vez peores, que son las películas que van saliendo, lo caro que está el cine, o la de morralla que hay en las salas (¿Tendrá algo que ver con el incremento del precio de los cubatas? ¡Vete a saber!), pero el caso es que cada vez le prestaba menos interés a las noticias de ese mundillo. Pero, aparte, me costaba cada vez más trabajo ponerme a ver una película. Tenía que tener muchas ganas de verla para sentarme lo que durara de principio a fin.
Así que cuando El Listo, durante el pasado Salón del Cómic de Barcelona, me plantó el libro para que lo ojeara, tuve sentimientos encontrados. Por un lado… bueno… hablaba de cine… y yo estaba un poco desencantado…
Pero, por otro… joder, tenía muy buena pinta… 😛
Y me lo dejaba en 5 euros más barato… así que me lo pillé, qué cojones 😆
Y bueno, ¿qué me ha parecido? Pues, en primer lugar, me ha parecido que el Listo tiene la jeta como el cemento, porque todos esos artículos aparecen en su blog La Cinefilia (cosa que encima yo ya sabía, tampoco es cosa de negarlo…), lo que nos lleva segundo lugar… que se nota que este hombre ha trabajado de teleoperador, porque me la ha metido doblá 😆
En tercer lugar, que el libro es cojonudo.
Porque más que un libro sobre cine, este libro son los pensamientos y desvaríos de un tío con tanta autoridad en este mundo como tú o yo. Un aficionado que te habla de lo que le parece tal y cual película, pero te lo cuenta no desde un púlpito de sabiduría, ficticia o no, si no desde la barra de un bar, con una birrita en la mano.
Esa es la impresión que me ha dejado El gran libro de la cinefilia.
Y para que os hagáis una idea… pues mirad en su blog, so vagos :p
Pues eso, es una magnífica lectura tigrera, pero, claro, hay que encontrarle un fallo… y es que a veces te saltan unas faltas de ortografía que duelen a la vista. Pero bueno, el muchacho es ingeniero… no le vamos a pedir que, además, sepa escribir (guiño, guiño).
(Sí, Listo, soy de letras… ¡¡vendetta!!)

Within Temptation – Aquarius





5 06 2009




Larga vida y prosperidad

18 05 2009

Pues el sábado por la noche vi la nueva de Star Trek, y, aparte de sentir unas ganas brutales de ver la serie clásica y todo lo que se ha hecho después, tengo que decir que ¿lo habéis adivinado?, sí, que me ha gustado…
Aunque, como ya dije, yo, muy trekkie no soy, y, sobre todo, que no conozco mucho el universo de Star Trek, no puedo evitar comentar un par de cosas al respecto…
Eso sí, el que avisa… SPOILERACOS a partir de aquí…
Bueno, ¿qué es lo que más me ha gustado de la película? Vale, a ver… Star Trek es un universo que tiene tela de años a sus espaldas (dentro de los estándares de la cifi 😛 ), con legiones de seguidores a sus espaldas, siete series y diez películas antes de la que nos ocupa, y lo que yo veo como un gran dilema.
¿Cómo contar historias que no se han contado anteriormente, pero, al mismo tiempo, respetando lo que todos hemos visto?
Para el que no lo sepa, lo último que se supo del capitán Kirk, creo recordad, fue que Picard puso unas piedras sobre su cadáver. Por lo tanto, se descarta el poner a… bueno, no, olvidad eso…
Seguir contando la historia por donde se dejó es viable, pero aquí está claro que se quería contar historias sobre Kirk, Spock y toda la peña clásica.
Aunque el tema de los viajes en el tiempo y las corrientes históricas es un tema bastante trilladete, aquí ha sido usado inteligentemente, de modo que, respetando a la serie clásica, la retconean, haciendo no tanto un reinicio como una continuación de allí donde lo dejamos, sólo que esa continuación nos lleva de nuevo al principio.
Sí, es una liada de picha, pero, viniendo del creador de Perdidos, podemos hasta dar las gracias…
Me gustó el meter a Leonard Nimoy interpretándose a sí mismo. Yo no lo veo tanto un guiño a los fans de la saga como una declaración de intenciones. Más o menos lo que vengo diciendo aquí: Esto no es un reinicio. Seguimos donde lo dejamos (más o menos).
Lo curioso es que con la tontería del título no se parecía dejar claro qué coño era esto… Imagino que a la siguiente lo dejarán claro desde el título (y algún subtítulo molón).
Porque bueno, si alguien dudaba que esto seguía para delante, por ahí he leído que la XII está en marcha…
Y, aunque esta nueva entrega me ha gustado bastante, no puedo evitar preguntarme algo…
¿Qué será, en esta nueva continuidad, de Jean-Luc Picard?

Eehm... ops...

Eehm... ops...


(Eh, que yo soy fan de Picard…)
Por cierto, ¿alguien vio a Winona Ryder? Mira que yo sabía que hacía de madre de Spock… ¡pero luego ni me cosqué!
Y bueno, podría haber escrito esto ayer, pero me he pasado los últimos dos días viendo la segunda temporada de The Big Bang Theory y sacando al espíritu de Sheldon de mi cabeza… Así que nada… estoy es lo que hay…
¡Larga vida y prosperidad!

Helium Vola – Selig





Si no ha pasado nada imprevisto…

15 05 2009

… a estas horas estaré viendo la nueva de Star Trek.

Dif-tor heh smusma

Dif-tor heh smusma


Nunca he sido muy trekkie, aunque de siempre me ha atraído el universo de Star Trek.
Eso sí, no lo suficiente como para hacerme renegar de mi auténtica fe cifiosa… ¿qué? ¿Star Wars? ¿Qué dices? ¡Dune! ¡Dune! ¡DUNE!
En fin… que a esta le tenía muchas ganas… bueno… eso fue al principio. Luego surgió la desconfianza… luego el escepticismo… luego la posibilidad de que… luego de que eso va a apestar… Pero, sin embargo, tengo entendido que la cosa está bastante bien…
Bueno, ¡ya os contaré!

(Sí, en efecto… todo el post es una mera excusa para poneros ese vídeo… 😛 )

EDITAAAAAANDO:
Que al final no he ido al cine, y me olvidé completamente de esto…


Sobreviviréis.
¡Circulen! ¡Aquí no hay nada que ver…!





¿Qué pasa? ¿Nunca le has visto la picha a un dios?

8 03 2009

Ayer fui a ver Watchmen.
ALERTA SPOILERS – ALERTA SPOILERS – ALERTA SPOILERS – ALERTA SPOILERS
¿Me gustó? ¿No me gustó?
Complicado…
Pero ya llegaremos a eso.
O no, qué coño. Sí, me gustó, pero… pero hay peros.
Bueno, como adaptación de un cómic, está conseguida. La película es bastante fiel (dentro de lo que estamos acostumbrados) al cómic, aunque tiene bastantes omisiones (algunas relacionadas con el chunguero final).
Si fuera una película aparte, que no tuviera a la obra de Moore y Gibbons como base, la verdad es que les habría quedado bastante bien la cosa (lo jodido es compararla con la original).
Pero, claro, hay que tener en cuenta que el cine y el cómic son dos medios totalmente distintos para contar historias, y ahí es donde tenemos que tener cuidado. No creo que sea justo valorar una cosa teniendo TAN en cuenta la otra.
Si fuera católico, diría que sí, que la Capilla Sixtina es la polla en verso, pero… ¿has visto la Creación de verdad?
Pues eso.
En fin…
Cosas positivas. Hay cosas que están directamente sacadas del cómic, siguiendo la máxima “Si algo está bien, tócatelo y te corto las pelotas”.
Cosas negativas. Lo que han cambiado: el ajusticiamiento de Rorschach al asesino de la niña secuestrada, lo del calamar… El maquillaje era un poco cantoso (Nixon parecía sacado de Las noticias del guiñol), la canción de My Chemical Romance, que es totalmente anticlimática y otras cosas que me callo que lo mismo lo dejan para el DVD… Y, como siempre que pasa cuando voy al cine, la gente. Que yo no entiendo para qué va la gente al cine si sólo va a charlar. Por cierto, si estáis leyendo esto, los que estuvisteis en la sesión de las 22:00 en el Ábaco del Plaza de San Fernando (Cádiz), en la fila 15, butacas 20 a 22 o así… ¡¡PESAO!! ¿No puedes explicarle el cómic a tu colega cuando salgas? ¿Y qué es eso de reírse cuando Rorschach dice eso de “Yo no estoy encerrado con vosotros. Vosotros estáis encerrados conmigo”? Ignorantes. Si tuvieseis un mínimo de materia gris, os habríais orinado encima, ya fuera de miedo o de emoción…
Y la música no sé dónde meterla… estaba guapa, pero a veces chirriaba…
Cosas curiosas. He visto (sobre todo, en ADLO!) que no pocas críticas a la película se entregaban al jolgorio de centrarse en lo que más les llamó la atención en las casi tres horas de cinta: la picha del Doctor Manhattan. ¡Cómo se nota que no han leído el cómic! (Que sí, que lo mismo en la peli era un poco anormalmente grande… pero hablamos de un tío capaz de alterar la materia… ¿habéis visto lo canijo que era Jon Osterman antes del accidente del campo intrínseco, y lo petao que salió? Pues eso…)

Falo, pene, picha, carajo, mandao, verga, nabo...

Falo, pene, picha, carajo, mandao, verga, nabo...


Y bueno, centrándonos en lo peor de lo peor de la película. El maldito final. Claro, como no tienen tiempo de meter todo lo de las desapariciones de escritores y demás, pues quitan lo del calamar y se inventan un sinsentido de petadas energéticas en montones de ciudades (¿15 millones de muertos, Adrian? Para ser el hombre más listo del mundo, sumas de pena. ¡Cómo se nota que hablamos de un tío que mete planes de destrucción masiva y porno en el mismo disco!) y ya puestos, le echamos la culpa al pichazul…
Analicemos esto… En el cómic se planta una criatura alienígena en medio de NY para que las distintas potencias hagan las paces y unan fuerzas ante una amenaza exterior.
Si, por contra, hubiera múltiples explosiones en distintos lugares, y se culpara de ello al Doctor Manhattan, que, oportunamente, se ha quitado del medio, ¿no haría eso que todas las naciones hicieran las paces y se unieran contra Estados Unidos…?
En fin, si alguien me puede aclarar ese punto, abajo hay un cuadrito blanco…
¿Que si la recomiendo? Sí, pero mejor en DVD, que te saldrá más barato y tendrás el Navío Negro y todo eso…
¡Pues nada más!
Ea, a disfrutarlo…

The Who – My Generation