El apocalipsis ha llegado… ¡y yo con estos pelos!

25 11 2009

Pues la semana pasada (la semana pasada en tiempo “voy a empezar a escribir una entrada, a ver cuánto tardo en terminarla…”) me llevaron al cine a ver 2012.
Bueno, vale, ya, ¿y qué?
Joder, es que… cagüen… es una película tan llena de chicha, que mientras la veía no podía evitar en ir sacando cositas varias para escribir este post…
Eso sí, pienso destripar toda la peli, así que, si piensas verla y aún no lo has hecho, vuelve otro día. Si ya la has visto, deja tus impresiones en los comentarios… Y, si pasas de verla, no te cortes y lee…
Pues bueno, la cosa está dirigida por el amigo Roland Emmerich, de origen alemán, pero más proyanki que’l caraho, y autor de obras como El día del mañana, Independence Day, Godzillaund viele andere… (Ahora llega Calpurnia a corregir mi alemán). Especialista, como vemos, en cine de catástrofes, y que creo recordar que está preparando una adaptación de Fundación, de Asimov… no te digo
Pues, con este currículum, al amigo Roland sólo le faltaba destrozar una cosa. Y no me refiero al prestigio de Jolibú, si no lo que viene siendo toda la Tierra.
Para contar eso, que podría ser que todos nos vamos al carajo en menos de dos horas y nos salimos del cine con la angustia acampando en nuestra garganta, pues el freund da más vueltas que un manco en una canoa.
Pero vamos por partes… Todo empieza en la India. ¡Todo empieza en la India! En El día del mañana empezaba en la India nevando, y en esta está lloviendo pa’to sus muerto’. Llega un geólogo (pero no un geólogo cualquiera, cuidao… un geólogo de la Casa Blanca… y, además, negro afroamericano, que viene a hablar con su amigo el geólogo indio (pero no indio nativoamericao, indio de la India… taba claro, ¿no?) a ver qué pasa, y este le cuenta que el sol está como loco mandando neutrinos a la tierra haciendo que su interior empiece a hervir, precipitando al planeta a lo que viene siendo irse a tomar por culo.
A todo esto, a mí, que los misterios de la física me fueron vetados a partir de 3º de BUP, y que nací friki, eso de los neutrinos no tengo claro qué son más allá de esos niños en coches voladores que salían en los dibujos de las Tortugas Ninja… Pero vamos, que si un geólogo indio me cuenta eso en una mina a milipico metros bajo tierra, pues me lo tendré que creer…
Si esto se lo hubieran dicho a un geólogo aspañó, se hubiera gastao todos los ahorros en irse de juerga y matarse a base de vicios. Pero no a un geólogo americano, negro afroamericano y de la Casa Blanca.
Un geólogo americano, negro afroamericano y de la Casa Blanca lo que hace es meterse en medio de la Casa Blanca a decirle a quien esté al mando que nos quedan tres años antes de hundir a las tabacaleras del mundo mundiá… y a todo lo demás, de paso.
Pues el geólogo negro afroamericano se cuela en la Casa Blanca en medio de la clásica cena de gala con esmóquines y tal, y se pone una chaqueta encima de sus sudadas ropas para poder arrimarse al más powerful de la sala… Que ya podía entrar en chanclas, que llevando chaqueta… Otro mundo, los Usa…
Y bueno, tras una lectura (“paso de esta mierda”) y una segunda lectura (“¡caquita!”), ascienden a nuestro amigo geólogo a jefazo de… no sé, del departamento de Geología de la Casa Blanca o algo… y empiezan a hacer lo que mejor saben hacer los useños: joder al prójimo.
En este caso, a los chinos.
Y a un francés que pasaba por allí.
Y bueno, mientras esto sucede en las altas esferas, aparece el triste de John Cusack, en su segunda colaboración con Emmerich, creo. El muchacho hace de un triste escritor (valga la redundancia) medio fracasado (ídem), divorciado y con dos niños que por lo general pasan de él como de la mierda.
Sería de esperar que semejante personaje recibiera al apocalipsis con los brazos abiertos, para llevarle a él, a todo el que le jodió y a todo el que le pille por delante a tomar viento, pero no. Pero no hemos llegado a esa parte… Ui, no, quedan lo menos dos horas para llegar a esa parte…
Lo que sí hace es llevarse a los críos (que, como ya se dijo, no le soportan) de camping a Yellowstone (Ahí está… el de Ansel Adams). Donde los géiseres. Vamos, al quinto pino. Allí descubren, al colarse en una zona prohibida, que un lago se ha secado. Y tenemos el despliegue USArmiano de rigor, con un helicóptero, varios vehículos de tierra y un buen puñado de soldados de infantería para reducir a un triste y a dos niños con dientes de leche.
Que menos mal que eran tres blanquitos, si no iban a vivir el fin de los días desde una celdita en Guantánamo, vaya.
Pues el trío calavera es llevado ante el geólogo negro afroamericano que, casualmente, es una de las cuatrocientas y pico personas que ha leído la única novela del triste Cusack.
Que ya es casualidad.
Como los dos son muy majetes y nadie ha resultado herido, los dejan en el camping y ahí no ha pasado nada…
Pues estando allí, el triste Cusack escucha por la radio cómo un colgao airea sus conspiraionias a las ondas. Que si el fin del mundo, que si nos vamos al peo, que si ellos saben algo…
Resulta que el hombre está retransmitiendo a como veinte metros de donde el triste Cusack aburre a sus retoños a base de pasar de ellos, y se acerca a beberse unas birras…
Que ya es casualidad…
Este hombre le cuenta todo el tinglao que se traen los ricos y poderosos entre manos. Que si se acabó lo que se daba, que si hasta luego Lucas, que si están haciendo naves espaciales… Más menos todo lo que nosotros ya vimos en el trailer.
Por cierto, que el colgao en cuestión está interpretado por Woody Harrelson haciendo de Woody Harrelson.
Mientras tanto, en la ciudad de Los Ángeles, la exmujer del triste de John Cusack está con su novio, un glamouroso operatetas con un Porsche, comprando patatas fritas en un Mercadona yanki cuando sueltan un juego de palabras tan facilón que no hace ni gracia. Creo que la cosa es que uno de los dos, creo que él, le decía al otro algo así como “Siento que algo nos separa” o que “hay una grieta entre nosotros” o algo así… el caso es que en ese mismo momento la tierra se abre y no se los traga a los dos de milagro.
Pero vamos, que yo soy ella, y le coso la boca al doctor de una guantá.
Como la mujer se preocupa a causa del terremoto, llama al triste de John Cusack para que se traiga de vuelta a los críos a plena Falla de San Andrés.
Primer acto de Soberana Carajotez.
Entonces es cuando al triste de Cusack le llaman para que ejerza su profesión de chófer de limusinas para llevar a los dos odiosos gemelos de un magnate ruso al aeropuerto. Y como son un par de angelitos, le dicen, por joder, que le queda ná y menos para bañarse en lava mientras ellos, que están podríos de dinero, se van a salvar.
Y es donde el triste de John Cusack ata cabos con lo que le dijo Woody Harrelson y tira a correr para llevarse a la familia a vete a saber dónde…
Estos, por supuesto, al principio pasan de él como de la mierda, cosa que, como se mencionó antes, venía sucediendo desde tiempo atrás…
Es entonces cuando tenemos la primera orgía de destrucción y efectos especiales. Pero no os la voy a explicar porque eso hay que verlo…
Baste decir que, en una de las escenas más espectaculares que he visto en un cine en mucho tiempo (y la verdad es que no voy mucho al cine, pero bueno…), la ciudad de Los Ángeles desaparece en medio de la mayor jodienda tectónica ever.
Por supuesto, hay chistes tontos. Ahora me acuerdo de dos. El de las viejas que pasan de todo y el momento “donut”…
Pero esta peña se salva. Claro que se salva. Si no, se acabó la peli o algo peor… Protas nuevos.
Esta gente se salva porque, milagrosamente, el triste Johncusack encuentra un avión, aunque se le muere el piloto, pero no importa, porque Doc Porsche es piloto… o bueno, ha dado unas clases, pero esto es Jolibú, así que de sobra.
A partir de este momento (si no antes) todo se vuelve confuso.
Tenemos por un lado al padre del geógolo negro afroamericano, que toca en un duo de jazz con Jack Gallo, que no se habla con su hijo desde hace años (Jack Gallo, el del geólogo sí). Luego tenemos a un lamita que es discípulo del Ramalama Dindón y a su familia, a la familia de rusos, a los líderes del gobierno mundial y a nuestro amigo el geólogo haciendo el chorra repartidos por ahí… Y la cosa es un poco liosa a partir de aquí una vez ha pasado más de una semana de haber visto la peli (ya se sabe… el tiempo “voy a escribir…” y eso).
Para ser concisos, voy a limitarme a los momentos más ¡¡ÉPICOS!! que recuerdo ahora mismo…
Como el triste Johncusack, el Doctor Porsche, la mujer y los niños no tienen nada mejor que hacer, se dirigen a Yellowstone a buscar a Woody Harrelson para que les diga dónde están las naves espaciales, que a ver si les hacen un huequecillo.
A estas alturas, el mundo se está yendo al peo, y en el parque va a aparecer el mayor volcán del mundo, pero total, que esperarse aquí, que voy a confiar mi vida y la de mi familia (y la del novio de mi exmujer) a un loco al que no confiaría ni un trapo de grasa. Y la niña se quiere venir conmigo. Pues llévatela.
¡Ese instinto maternal ahí!
Entonces encuentran los mapas, el loco se queda a disfrutar del petardazo antes que nadie (agonías… ¡to’pamí!), el triste Johncusack se lleva la caravana (media caravana a mitad de trayecto) y casi mata a su hija en el accidentado y calamitoso viaje de vuelta…
Cogen el avión, todo muy épico y ¿A dónde vamos? A China. Ole tus pelotas…
Como en la avioneta que tienen van a llegar a China por mis cojones, deciden ir a por un avión más grande. ¿A dónde? A Las Vegas creo que era, donde estaba nuestro amigo ruso (que creo que se llamaba Yuri Karpov… y, si no se llamaba así, debería, como buen ruso…). Allí se suceden una serie de síntomas de diarrea mental que terminan con la familia de rusos (compuestas por Yuri, sus dos odiosos vástagos, una rusa tetona y casquivana y un perro tocado por la mano del Altísimo) y la ya conocida familia polinuclear Usamericana en un avión soviético del año de la Karinka cargado de coches de lujo.
Y, oye, yo creo que, si el mundo se va a la mierda, los coches los puedo mandar al carajo, pero claro, yo no soy americano. Si fuera americano atesoraría los coches como el bien último de nuestra civilización, aunque sean, como en este caso, británicos.
En eso que están nuestros héroes (por no llamarlos “nuestros amigos”) quedándose sin combustible y, ¿Qué hacen? ¿Largar los coches? NOOOOOO…
Se paran a repostar a mitad de camino, está claro.
¿Dónde? A Hawaii.
Es lógico, vaya… El mundo se cae a pedazos y Yellowstone es un enorme volcán y yo necesito gasofa… ¿Dónde puedo ir a repostar? ¡Ya lo sé! ¡A la isla esa que tiene cinco volcanes activos!
Segundo acto de Soberana Carajotez.
Pues bueno, al final no repostan, obvio, pero llegan a China vía Deus ex Machina a donde se suponen que están las naves.
Mientras tanto, tenemos a la madre de todos los tsunamis, que inunda la India y hace que el Ramalama Din Dón, que no habría salido en décadas de su templo de sabidurida, acabe sus días, irónicamente, en la playa…
¡Y todo sin salir de casa!
Volvemos a los cansinos de siempre…
Aparecen en medio de unas montañas nevadas en su ropita de soy californiano como molo que no paso frío y… bueno… Yo no entiendo mucho acerca de la nieve en alta montaña… Sólo sé una cosa. ¡¡Está fría!! ¡¡Muy fría!! Y pase que los protas vayan en faldita y demás, pero a ver, hombre de Dio… ¿Cómo puñetas se te ocurre transportar a una jirafa colgada de un helicóptero por esas tierras? La garganta cogida el pobre animalito para lo que le queda…
Porque, claro, ahí está el ejército… ¡Cuidao, se vayan a perder algo! Aparte están los jefes de estado. Zapatero también. Mi suegro decía que no estaría, pero, oye, ahí estaba.
El que no estaba era el de Italia, que decía la alemana que había decidido encomendarse a la oración…
No sé por qué, al oír eso, veía automáticamente a Berlusconi en una de sus fiestecillas en un jacuzzi…
Joer, pues claro que sé por qué…
Pero vamos…
A todo esto, el que no estaba era el presidente yanki. Y es curioso, ahora caigo en dos películas de Emmerich en la que muere el presidente y en una que muere su señora y este salva al mundo.
Y que después de Deep Impact y del trailer de 2012, yo no sé cómo se atrevían los yankis a votar a un negro afroamericano…
Pero a lo que vamos. Que ahí lo tienen todo preparao del carajo, con aeropuerto y accesos a las arcas que ni el Prat, hoygan.
Porque ahí nos enteramos de que no son naves, claramente, que son arcas (ahhh… ahora es cuando todos nos damos cuenta de que el hijo del triste Johncusack se llama Noah…), lo cual no deja de carecer de cierta lógica…
Lo que no tiene lógica es… a ver… tantos ingenieros en el paro, y ver estas cosas.
Si sabes que va a venir un tsunami pa’to sus muerto’… si sabes que la única salvación posible de la humanidad es un puñado de arcas… ¡coño, no pongas las arcas de cara a donde viene la ola! ¡O por lo menos no pongas los aviones enmedio, que luego se van a chocar contra las arcas! ¡Coño ya!
A todo esto, el Yuri está esperando en la puerta de embarque cuando se da cuenta de que va a perder el arca, y, como lo pierda, a la mierda se va. Así que arma una revuelta y consigue meter a los niños en una escena que ni la Disney. Su novia rubia tetuda y casquivana, a la que había condenado por su rollete con el piloto del que no he hablado nada (es un culebrón y paso de contarlo todo, jodo, id a ver la peli…😛 ), se cuela con los demás cual rata en las bodegas del Titanic.
Y el destino viene a ser el mismo, porque muere ahogada en la siguiente escena.
El perro no, el perro ya se dijo que era inmortal. Y acróbata.
De aquí al final ya sólo queda una escena en la que todos hacen el polla y que bien podría haberse quedado en la sala de montaje, en la que lo único destacable es la reducción del Doctor Porsche a puré de operatetas, y el consecuente descenso de categoría para el resto de protagonistas, que tanto le querían y tan pronto le olvidan…
Después de aquesto, pues parece que la Tierra se queda tranquila y la raza humana, como buena mala hierba, sobrevive.
Ahora necesitamos un sitio en el que vivir, pero las palomas son cosa del pasado, que ahora tenemos satélites… ¿Y a dónde iremos? ¡A África, que, milagrosamente, sigue entera! ¡Y más grande!
Y ahora todos los negros afroamericanos africanos, que tan contentos estaban tras haberse salvado mientras nadie hacía nada por salvarles, se ven invadidos por muchos americanos (¿ancestros de los ameroafricanos?) y algunos europeos y asiáticos.
Eso sí, España parece haberse salvado también…
¡¡No veas la que le espera a Zapatero a la vuelta!!

PD: Para ser justos, tengo que admitir que buena parte de lo que está arriba ha sido inspirado por la mala influencia de este post de Randy


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5 responses

25 11 2009
Necio Hutopo

Vamos a ver si entendí..: En el día después de mañana los gringos agarran y se cruzan de mojados a México y el vicepresidente yanki se las da de “yo soy el que manda aquí” a pesar de vivir en un campo de refugiados en un país presuntamente soberano… Vaya pase, que con lo besaculos que llegan a ser las autoridades mexicanas con los vecinos del Norte, no me sorprendería que se bajasen los pantalones ante ellos aunque todo su arsenal nuclear, reservas de crudo, maquinaria industrial, el oro de la reserva federal y las bases de datos de las grandes corporaciones se hayan ido a tomar por el c*l*…
Pero, tomando en cuenta la propensión de los países africanos a derrocar gobiernos un día sí y el otro también y dada la demostrada y comprobable afición del director en cuestión a sobrecargar sus obras de cliches gastados y obvios… No resulta peligroso que para la segunda parte venga a ser que los africanos se han almorzado a todos los recién llegados?
No, si cuando me salí de la sala recién empezada la película (de ahí que creyera que salía la piedra del Sol y dejeran que era Maya… Que vamos, en poster y trailers sí que salía) tenía yo más que mucha razón…
Por otro lado… “creo recordar que está preparando una adaptación de Fundación, de Asimov”… Bueno, la zaga de marras tampoco es que sea particularmente afortunada… Vamos, que le queda que ni mandada a hacer…

25 11 2009
juan rrr

😀
Que me he reido un montón, perfecto, cada vez menos ganas de botar el dinero en este esperpento.

25 11 2009
Repelux

Fracasado entrañable y su familia, fin del mundo, presidente de los EEU y U, al final se salvan… como todas las puñeteras pelis que ha hecho.
Te ha quedado muy gracioso el post, se notan las influencias😛

25 11 2009
Calpurnia

jajaja eres un grande!!
y el alemán está bien (creo) asin que enhorabuena xD

1 02 2010
2009 « Señores de este mundo

[…] El apocalipsis ha llegado… ¡y yo con estos pelos! […]

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