… es más importante.
Sí, más importante porque así me vacilo un rato.
Os cuento…
Todo empezó en el pasado Saló del Cómic de Barcelona, el sábado, día grande del mismo. Estaba yo en la cola de Cels Piñol, como buen friki, a la espera de que me firmara un libro y me hiciera un dibujito.
El libro me lo firmó, pero cuando llegó el momento de que me hiciera el dibujo, se tuvo que ir, pero no sin prometerme que ya me haría el dibujo.
Para el que no lo sepa, Cels Piñol es toda una autoridad en el mundillo comiquero nacional. Aparte de un tío simpático. Cuando llegó mi turno en la cola, empezó a hablarme en catalán, pero, al decirle que no le entendía, en seguida me preguntó en castellano que de dónde era. Para no aburrirle con detalles geo-biográficos, me limité a responder que de Cádiz, y, cuando me respondió que si de dentro o de fuera de la muralla, me quedé un poco o_O, antes de responder que de muyyy fuera…
Total, que yo sabía que se iba para no volver, y tampoco le di mayor importancia, ya que, como digo, es un tío importante en el mundillo, y algo tendría que hacer más importante que regalar dibujos a los frikis…
Entonces llegamos al Blog de Jotacé, donde el Marciano nos contó una batallita que le pasó hace años con Cels, y que terminó con un dibujo del mismo en su posesión. Yo, carente de maldad, comenté que a mí también me debía Cels un dibujo. Lo curioso fue que él lo leyó. Se puso en contacto conmigo y… esta mañana, en el buzón, me encontré el desenlace de esta historia…

(¡Gracias, Cels!)
Kiss – Sweet Pain





Uiuiui lo c'a disho...